lunes, 10 de junio de 2013

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Para obtener una impresión limpia y de registro exacto, es importante ajustar correctamente el salto y la elevación.
Se denomina salto a la distancia entre el tamiz de impresión y el material a imprimir, en un momento poco antes del proceso de impresión, es decir, antes que la rasqueta oprima el tamiz sobre el material a imprimir.
El salto es necesario, en primer lugar para que el material a imprimir no sea tocado por el tamiz antes de efectuar la impresión, y eventualmente se emborrone; en segundo lugar, para que el tamiz tenso se separe del material a imprimir inmediatamente detrás de la rasqueta de impresión.
El salto se ajustará lo más pequeño posible, por ejemplo:
Para la impresión a mano generalmente se utiliza un salto algo mayor que para la impresión a máquina.
Debe vigilarse siempre rigurosamente que el tamiz se mantenga colocado paralelo a la mesa de impresión.

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