lunes, 10 de junio de 2013

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Material
Las rasqueteas de impresión son de goma o plástico (designación comercial: Neopreno) o de poliuretano (Vulkollan, Ulon).
Las rasqueteas de goma presentan un mayor desgaste, pero su carga electrostática es mínima.
Las rasqueteas de poliuretano tienen mejor resistencia a la abrasión, pero cogen carga.
Ambos materiales endurecen con el transcurso del tiempo. Si se dejan las rasqueteas demasiado tiempo en disolvente, se hincha el material de la rasqueta. La hoja de la rasqueta queda ondulada y no puede utilizarse. Por este motivos las rasqueteas deben limpiarse inmediatamente después de haber efectuado la impresión.
El material de las rasqueteas tampoco debe presentar poros o arañazos en las caras laterales. Esto da lugar a un impresión con rayas.
Dureza
La dureza de las rasqueteas se mide en “shore”. La gama generalmente recomendada es de 60º-75º shore.
Las rasqueteas duras (70º-75º shore) son aptas para impresiones de gran formato e impresiones de trama.
Las rasqueteas blancas (60º-65º shore) se utilizan para impresión de superficies y se prefieren para las superficies irregulares del material a imprimir.
Las rasqueteas demasiado duras exigen una presión de rasqueta elevada, y pueden dar lugar a dificultades de registro (cuanto mayor sea la resistencia al rozamiento sobre el tamiz, tanto mayor es la distorsión y desplazamiento que la rasqueta ejerce sobre el tejido).
Dimensiones
La hora de la rasqueta debe tener 8-10 mm de grueso, y sobresaldrá como máximo 35 mm del soporte de rasqueta.
La longitud de la hoja de rasqueta debe rebasar la imagen de impresión unos 3-5 cm por cada lado.
El bastidor de impresión debe tener unas dimensiones suficientes para que sus bordes interiores dejen libre a cada lado de la rasqueta de impresión una distancia de 10 cm.
Unas distancias demasiado pequeñas dan lugar a una distorsión visible de la imagen.
Afilado de la rasqueta
La configuración de la arista de la rasqueta influye decisivamente sobre la calidad o clase de impresión.
Una rasqueta de arista afilada aplica sobre el material a imprimir una cantidad de tinta exactamente limitada, a través del tejido y la pantalla. La impresión queda limpia y con bordes nítidos. Esto es importante para los detalles finos y la impresión de tramas.
Una arista de rasqueta que haya quedado roma o que intencionadamente se haya redondeada, no corta la tinta sobre el tamiz, sino que empuja mucha tinta a través del tamiz. Se emborronan los detalles; por otra parte, la aplicación de mayor cantidad de tinta puede ser deseable para conseguir un mejor recubrimiento de superficies.
Una rasqueta mal afilada da lugar a un impresión con rayas.
Generalmente no queda claro si la causa de la impresión con rayas debe buscarse en la rasqueta o en el tejido. Solamente se obtiene una claridad completa, si el tejido se tensa de forma tal que los hilos formen un determinado ángulo respecto al bastidor de impresión y por tanto al movimiento de la rasqueta. Basta con un ángulo de por ejemplo 7º. Es asombroso cuantas veces el defecto está en la raqueta. Se corrige limpiando cuidadosamente el borde de rasqueta bien afilado, utilizando un paño de pulido.
La afiladora de rasqueteas tiene que tener una disposición de amarre rígido para la rasqueta de impresión. El afilado de la hoja debe ser paralelo a la fijación de la rasqueta. De esta manera puede efectuarse un reafilado sumamente fino.
Deben evitarse sobre-calentamientos en el proceso de afilado.
Como elemento para el afilado se utilizan bandas de esmeril, o muelas especialmente preparadas para afilar goma. Las bandas de esmeril pueden utilizarse para recubrimiento de ruedas o como banda continua.
Las bandas de esmeril son más prácticas que las muelas: Es muy rápido sustituir las bandas que hayan perdido filo, y adaptar las bandas de esmeril con grano adecuado a las distintas clases de goma de rasqueta. En cambio las muelas necesitan un dispositivo de perfilado para limpiar las superficies de amolado.
Recomendaciones para afiladoras con muelas
  • grano de muela: No. 46-54
  • diámetro de muela: 250 mm
  • número de revoluciones/minuto: 2200 (corresponde a 28 m/segundo aprox.)
  • avance: 180 cm/min.
  • refrigeración por agua
Perfiles de rasquetas
Para la serigrafía normal sobre superficies, se utiliza un perfil rectangular
Para la impresión de objetos suele ser adecuado un perfil agudizado.
Ángulo de la rasqueta
El ángulo usual con el cual se fija la rasqueta de impresión es de 75º. Las variaciones respecto a este ángulo influyen sobre la aplicación de tinta y la exactitud de registro.
Angulo demasiado agudo: en esta postura queda reducida la flexibilidad de la hoja de la rasqueta. Durante la impresión, le resulta difícil ceder hacia atrás.
Aumenta el efecto de corte de la arista de la rasqueta: Por lo tanto la aplicación de pintura es relativamente escasa. También se incrementa el rozamiento sobre el tamiz: el tejido se desplaza en la dirección del movimiento de impresión, con lo que se producen faltas de precisión de registro.
Angulo demasiado plano: la hoja de la rasqueta puede ceder hacia atrás.
Empuja más tinta a través del tamiz.
Un cierto paralelismo del efecto del ángulo de la rasqueta con el efecto del afilado de la rasqueta:
Angulo agudo: afilado de rasqueta agudo.
Angulo plano: borde de rasqueta redondeado.
Para el estampado textil se usa normalmente rasqueteas con perfiles redondeados. De acuerdo al poder de absorción de la tela a estampar se escoge el perfil con el radio y la dureza correspondiente.
Presión de la rasqueta
Como ya se explicó, una presión de rasqueta demasiado fuerte influye sobre la precisión de registro, porque la rasqueta arrastra el tejido. Por este motivo se debe trabajar siempre con la presión más reducida posible.
La regulación puede efectuarse de la forma siguiente:
  • Girar la rasqueta de impresión hacia arriba, hasta que en la posición de trabajo deje de tener contacto con el tamiz de impresión.
  • Llevar el carro de la rasqueta en posición de impresión, hacia el centro de la imagen de impresión.
  • En esta posición, girar hacia abajo la rasqueta hacia el tamiz, hasta dejar un intersticio de luz pequeño, y efectuando un ajuste paralelo.
  • Llevar la rasqueta de impresión a hacer contacto con el material de impresión, mediante un giro uniforme de ambos tornillos de regulación.
  • Durante las primeras impresiones sobre material inservible. Corregir eventualmente la posición de la rasqueta.
La presión de la rasqueta no se deberá modificar por ningún concepto durante la impresión de una tirada. En el caso de impresión multicolor, se deberá ajustar para todos los tamices la misma presión de rasqueta. Si se aumenta la presión, entonces se alarga la imagen impresa tal como se ha explicado anteriormente.
Limpieza de la rasqueta
Después de la impresión, es necesario limpiar la rasqueta inmediatamente. La acción persistente de los disolventes ablanda el material de la rasqueta, y la deja inservible.
Sistema de rasqueta RKS
Nueva de generación de rasqueteas. Patente de RK-Siebdrucktechnik
  • • rasqueta especialmente desarrollada
  • • porta rasqueta movible
Ventaja del sistema RKS:
  • sujeción y soltado rápido
  • ángulo constante de rasqueta
  • fácil control de la presión de la rasqueta
  • tiradas grandes sin volver a afilar
Los perfiles de rasqueteas RKS se pueden sujetar también en porta rasqueta habituales con ayuda del adjunto correspondiente.
La rasqueta previa (pala)
La rasqueta previa se atornilla en posición de trabajo, con ligera presión y paralela al tamiz de impresión. Debe producir sobre el tamiz una película de tinta delgada, lo que evita que la tinta se seque demasiado rápida sobre el tejido.
Una presión elevada en la rasqueta previa entinta fuertemente el tamiz.
Debe vigilarse que la rasqueta previa no presente daños, bordes agudos o esquinas, aristas, etc.
El abombado de la rasqueta previa permite un entintado uniforme de tamices de gran formato.
La velocidad de impresión
El flujo de tinta que atraviesa la forma de impresión depende también de la velocidad de impresión en relación con la viscosidad de la tinta, con la forma de impresión, la configuración de la rasqueta, el clima ambiente, etc.
En caso de una velocidad demasiado alta, las mallas del tamiz pueden no llegar a llenarse en determinadas circunstancias. No se produce una impresión limpia. La velocidad de impresión ha de adaptarse a los demás factores que determinan el resultado de la impresión por ejemplo:
  • Elevada viscosidad de la tinta (tinta ajustada demasiado corta)
  • Una pantalla directa con recubrimiento grueso
  • Un tejido de pantalla con orificios de mallas pequeños
  • Una rasqueta con ángulo agudo (para que no se emborronen los detalles finos)
  • Impresión de grandes superficies que exijan un mayor recubrimiento de tinta.
En todos estos casos, y la relación no es completa, es preciso reducir la velocidad de impresión.
Si durante la impresión de una tirada se modifica la velocidad de impresión, entonces también cambia el resultado de impresión.
Queremos recordar una vez más, que cuando se obtienen resultados deficientes de impresión (impresión sucia, dificultades de registro, etc.), generalmente se deberán considerar varios de los factores citados, pero que para determinar sistemáticamente las causas del defecto, se deberá modificar siempre un solo factor a la vez. La primera condición para un buen resultado es siempre una forma de impresión correcta, adaptada al problema en cuestión.

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