lunes, 10 de junio de 2013

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En el estampado textil se trabaja normalmente sin “salto”, es decir, la pantalla está en contacto con la tela a estampar. Después, la pantalla se levanta lentamente.
La buena tensión del tamiz, el salto y el movimiento de alzamiento son tres factores que cooperan a levantar el tamiz del material a imprimir, poco detrás de la rasqueta de impresión. En cambio si el tamiz se queda pegado sobre la imagen impresa durante un cierto recorrido (denominado formación de arrastre), entonces la impresión queda sucia si se produce el más mínimo movimiento o distorsión del tamiz.
Pueden ajustarse los tres momentos:
  • la tensión del tamiz
  • la altura del salto
  • la altura de la elevación
Si se aumentan, hay que aumentar también un poco la presión de la rasqueta. Es mejor aumentar el movimiento de elevación que el salto.
Un salto demasiado grande y una elevación demasiado grande van en detrimento de una exactitud de registro, como ya se indicó.
Para disminuir los efectos de la deformación de arrastre, a menudo vale también reducir la velocidad de impresión.
En el caso de máquinas de impresión por cilindro, no se necesita el movimiento de elevación.

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