lunes, 6 de mayo de 2013

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Las reproducciones multicolores cuyas resoluciones de colores se producen mediante reticulado se elaboran hoy día, en la mayoría de los casos, sobre instalaciones scanner; y esto para todos los procedimientos de impresión. Los tipos o anchos especiales de retícula ya bien están integrados como programas o se obtienen como equipamiento adicional en el mercado. Esto vale tanto para los anchos de retícula como para las formas más diversas de puntos o ángulos.
Modernos scanners en color, programables libremente, nos permiten actualmente producir selecciones de colores en la tradicional composición cromática o en la nueva composición acromática. Con el software correspondiente, o sea un programa especial acromático, estamos en condiciones de elaborar las fotolitografías de composición acromática con la misma seguridad y exactitud como lo hacíamos hasta ahora con las litografías en composición de tres colores.
Pero hemos comprobado que las opiniones en los círculos profesionales difieren considerablemente en cuanto a cómo se debe componer una selección de color en el método acromático. Existe por ejemplo la opinión de que los tonos grises se deben obtener sólo con negro y que todos los tonos mezclados se compondrán de dos colores cromáticos y negro. La industria impresora espera lograr con esto un ahorro de costosos colores cromáticos en el proceso de impresión y una mejora o hasta llegar a igualar la brillantez del huecograbado, cosa especialmente deseada por las imprentas offset.
En las discusiones técnicas sobre litografías acromáticas debemos hacer la diferencia entre acromático propiamente dicho y aumento de UCR. La experiencia nos ha demostrado que con UCR, el impresor debe proceder de forma muy diferenciada. En imágenes técnicas duras, como radio, televisores, cámaras fotográficas, largavistas y similares, UCR junto con las correspondientes combinaciones con negro pleno produce buenos resultados, reduciendo el cubrimiento de superficie de mínimo 280% a aprox. 200%. Con esto se obtiene dibujos más brillantes, evitándose efectos de juego de colores hacia el rojo o el verde. En cambio en ilustraciones que representan objetos llenos y oscuros se recomienda un UCR fuerte ya no pueda ser compensando en negro y se produzca una pérdida inevitable en el dibujo. Este problema se presenta principalmente en offset y huecograbado.
Antes de disponer de los conocimientos para la elaboración de selecciones acromáticas propiamente dichas, estábamos acostumbrados a componer las selecciones de color con los colores cyan, amarillo, magenta y negro, seleccionándose un negro esquelético principalmente para apoyar el dibujo en profundidad. En las selecciones acromáticas separamos de todos los colores mezclados sucios el color cromático más flojo reemplazándolo por negro. Así obtienen selecciones de color con proporciones mucho menores de color pero con un negro inhabituadamente pleno. Consecuentemente no tenemos más cyan en los tonos de marrón. Por ejemplo el verde hasta el oliva no contienen más rojo. El color faltante se reemplaza siempre con negro. Esto trae ventajas muy decisivas en la fotoimpresión. La imagen obtiene mayor brillo comprobándose reiteradamente: Lo acromático se haced colorido. Las experiencias indican empero que -a pesar de ser técnicamente posible- no se debe extremar la separación del tercer color cromático. Sabemos que un iris logrado mediante colores cromáticos tiene efecto más agradable que un negro reticulado. Por esto se recomienda no separar del todo el tercer color cromático en colores sucios, pues haría perder la armonía a la imagen.
Nos preguntamos cuáles son los motivos que provocaron las discusiones sobre la composición acromática. Básicamente se puede comprobar que las fotolitografías ofrecen ventajas en calidad y economía, especialmente para imprentas offset con máquinas de cuatro colores y con rodillos offset.
Lo mismo vale también para el huecograbado, cuando se trabaja con películas offset.
Tras los primeros resultados, se ve que las mayores ventajas se obtienen en serigrafía: Al faltar un color cromático se acortan considerablemente los tiempos de secado. Por la escasa cantidad de color que se imprime sobrepuesto, se puede evitar mucho el efecto de terciopelo. El escaso consumo de color también tiene efecto muy ventajoso. Se ven mucho menos los problemas de registro, pues el único color realmente mercante es el negro.
Para las empresas impresoras, la composición acromática es un reto que se puede solucionar técnicamente. Actualmente se nota una cierta inseguridad entre los fotolitografistas, pues faltan valores empíricos para las correcciones acertadas de color. A pesar de que en nuestra sección de scanner se controlan todas las selecciones de colores con un monitor de color, tipo Toppan CP 525, aún no se puede evitar una impresión previa.
Esto aumenta inevitablemente los costos de producción de las fotolitografías. Además, en aplicaciones extremadamente acromáticas habrá que considerar debidamente las reacciones y las características.
Puede suceder que al separar completamente el tercer color cromático algunos tonos aparezcan ásperos, hasta se puede presentar cierto efecto moaré pues faltan algunos puntos de retícula en las rosetas de color o pequeñas diferencias de registro pueden llevar a tiradas con rayos blancos.
El profesional impresor debe considerar estos aspectos en la elaboración de las selecciones de color, especialmente en la medida del UCR.
Estamos convencidos que las selecciones de color con composición acromática pueden ofrecer considerables ventajas. Pero aún no se han cumplido todos los requisitos necesarios para la imposición decisiva y duradera del método acromático.
Por ello es imprescindible que todos los interesados -proveedores de scanner, empresas reproductoras, imprentas, fabricantes de colores- colaboren entre si con espíritu abierto, coraje y voluntad de cooperación.

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